miércoles, 4 de febrero de 2009

CULTURA RAVE


Estilos musicales que evolucionan con la tecnología, máquinas que traen nuevos sonidos llegan para subvertir el tiempo y los espacios adaptando el ritual tribal de la danza arcaica a nuestros tiempos: acto de desprogramación, inductor de estados alterados de conciencia, de comunión entre las personas.

Qué es aquel paraíso,aquel paraíso donde la libertad es lo único que impera.Aquel espacio de liberación creativa y artística audiovisual.Lugar donde una vez que estuviste,no quisiste salir de allí,lugar al que siempre quieres volver,lugar que te engancha y que te seduce,que te embriaga con sus sensaciones,sonidos y olores.

Todo lo que ahí permanece(aparatos,personas,animales y naturaleza)bebemos de la misma esencia y por ello compartimos una alma única.

No sabes si estás en un sueño,es una realidad imaginable,una sensación única.

Todo ello va a perdurar en mi memoria hasta mi muerte.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

El paraiso eres tu. Perduraras en mi memoria hasta mi muerte.
Un beso, guapa.

A.

Patricia dijo...

Oh, Mon Dieu!
Fans...

Patricia dijo...

Deja ya de endrogarte, leche.

analistacualitativista dijo...

Hace tiempo que no quedamos para endrogarnos.

Mañana te hace?Hay que celebrar fin de exámenes.

Podríamos ir al Twist.Aunque puede que haya menos droga que en Trovadict@.

maw dijo...

ohm, me recordaste algo... con permiso:

--

Tensión. La mirada ausente.
Fría. Mi mente, igual tal vez.
Respiro energía.
Mandíbulas heladas
y cuerpos incandescentes.
Descargas de adrenalina se acumulan
en mi nuca, sumergiéndose
directas al cerebro hasta acariciar mis neuronas,
y
regalarme ese escalofrío... sonrío y cierro los ojos.

Respiro de nuevo.
Ese humo blanco y espeso huele a gloria.

En mi lengua, el cosquilleo de lo sintético.
El aire entra y sale de mí con rapidez,
pero tengo todo y a todos bajo control.
Mi mente... mi corazón...
mi mente se está congelando
mientras mi corazón se va fundiendo
[con vosotros.

Nada aparte de esto es real.
La música que nace de esos platos es lo que importa.
No me siento el cielo de la boca... y una mano femenina,
desconocida, acaricia mi nuca con hielo...
Miro a mi alrededor. Los brazos mirando al infinito
exigen más energía aún.
Llega el momento. Se tensan mis músculos.
Durante una fracción de segundo que se hace eterna,
no se oye nada. Nadie respira.
Todos los ojos, pupilas dilatadas,
se levantan hacia la cabina.

Y entonces sucede.
Explotamos.
El ritmo nos llena y envuelve.
No te conozco, pero sé que sientes lo mismo que yo.

Ese humo blanco y espeso huele a gloria... y sabe aún mejor...

mayo 2004
-
Perdone usted el atrevimiento, pero ya que no sé cómo llegué aqui, cómo explicar por qué posteo.
Saludos.

Afrodita dijo...

Tu comentario ha hecho teletransportarme.

Gracias